Surge de tu voz la inexplicable agonía de un momento lleno de preguntas. Vienes sigiloso, caminante, aventurero. Detienes a un tiempo el paso y evalúas el futuro cristal que encierra una idea temprana.
Un pensamiento vagabundo se filtra por la ventana, donde despacio, mi mirada torna azul tu recuerdo.
Estás del otro lado y la puerta no se abre. Dejas salir dos o tres palabras sin tregua. Tus respuestas nunca aciertan. Unas palabras que emergen como humo después del fuego. Un hilo que el papel continúa.
Este septiembre deja una efímera huella de humedad incontenible... llueve de todas maneras. Blanca, tierna, fría... viene.
Avanza esta punta sin destino...
